Cuando atravesás un cáncer, es posible que durante un tiempo la enfermedad ocupe gran parte de tus conversaciones. Pero no tenés que hablar de cáncer todo el tiempo.

Podés querer conversar sobre tu trabajo, una serie, un partido, tus hijos, tus amigos, un viaje que querés hacer o cualquier otra cosa que no tenga absolutamente nada que ver con tu enfermedad.

También podés decirle a alguien: “Hoy no quiero hablar de esto”. No significa que estés negando lo que te pasa, que hayas perdido la esperanza o que no estés tomando en serio tu tratamiento. Puede significar simplemente que necesitás descansar por un rato de una enfermedad que ya ocupa demasiado espacio en tu vida.

A veces, acompañar a una persona con cáncer también significa entender cuándo quiere hablar de su enfermedad y cuándo necesita volver a sentirse simplemente ella misma.

El cáncer forma parte de tu vida, pero no es toda tu vida.