Recibir un diagnóstico terminal puede generar una amplia gama de emociones. Entre ellas, el alivio puede aparecer, aunque muchas veces es un sentimiento que cuesta comprender o expresar.

El alivio no significa renunciar a la vida ni perder la esperanza, sino que puede reflejar:

✔️ La tranquilidad de tener claridad sobre lo que viene

✔️ El fin de la incertidumbre y de la espera angustiante

✔️La posibilidad de comenzar a planificar según las prioridades personales

✔️La liberación de la lucha constante por un diagnóstico incierto

Estas sensaciones son humanas y legítimas. No hay una “forma correcta” de sentir frente a un diagnóstico tan difícil.

Aceptar y validar todas las emociones, incluso las que parecen contradictorias, es parte fundamental del acompañamiento emocional.

En psicooncología, acompañamos a pacientes y familias para que puedan expresarse libremente, sin juicios.

Si estás atravesando esta experiencia o acompañás a alguien, recordá que tus emociones son válidas. Buscar apoyo puede hacer la diferencia.