Los cánceres de cabeza y cuello conforman un grupo de tumores que pueden desarrollarse en distintas estructuras, como la cavidad oral, la lengua, la faringe, la laringe, la cavidad nasal, los senos paranasales y las glándulas salivales.
Aunque no suelen ser de los cánceres más frecuentes, su detección temprana puede ampliar las opciones de tratamiento y mejorar el pronóstico. Por eso, conocer sus síntomas y factores de riesgo es una herramienta valiosa para llegar a un diagnóstico oportuno.
Los principales factores de riesgo son el consumo de tabaco y alcohol.
Algunos de sus síntomas son:
- Una llaga en la boca que no cicatriza.
- Ronquera o cambios en la voz.
- Dolor de garganta persistente.
- Dificultad o dolor al tragar.
- Un bulto en el cuello.
- Dolor persistente en la boca o el oído sin una causa clara.
Es importante recordar que estos síntomas pueden deberse a muchas otras enfermedades y que, en la mayoría de los casos, no se trata de un cáncer.
Sin embargo, cuando persisten en el tiempo, no deben pasarse por alto.