El melanoma es uno de los tipos de cáncer de piel con mayor capacidad de producir metástasis.
Sin embargo, cuando se detecta en estadios tempranos, el pronóstico suele ser significativamente más favorable.
Puede desarrollarse sobre un lunar preexistente o aparecer como una lesión nueva.
Por eso es importante prestar atención a cambios en tamaño, forma, color, bordes o relieve.

La radiación ultravioleta es uno de los principales factores de riesgo. La exposición solar acumulativa y las quemaduras solares intensas aumentan la probabilidad de desarrollar cáncer de piel.
El uso de camas solares también incrementa el riesgo de melanoma, especialmente cuando la exposición comienza a edades tempranas.
La prevención y el diagnóstico temprano continúan siendo herramientas fundamentales.
Ante cualquier cambio, consultá con un profesional de salud.
