“El cáncer se cura dejando de comer ciertos alimentos”
No existe evidencia de que eliminar un alimento, grupo de alimentos o ingrediente específico pueda curar el cáncer, pero es uno de los mitos más difundidos.
Es frecuente encontrar en internet dietas que prometen “matar las células cancerosas”, “desintoxicar el organismo” o “quitarle alimento al tumor”. Algunas recomiendan eliminar completamente el azúcar, los carbohidratos, los lácteos o determinados alimentos, mientras que otras proponen dietas muy restrictivas, jugos o suplementos.
Hasta el momento, ninguna dieta o alimento ha demostrado curar el cáncer ni reemplazar los tratamientos indicados por el equipo de salud.
Esto no significa que la alimentación no sea importante. Durante el tratamiento, mantener una adecuada nutrición puede ayudar a conservar la fuerza, prevenir o tratar la desnutrición y afrontar mejor algunos efectos secundarios.
Una alimentación adecuada durante un tratamiento oncológico no necesariamente consiste en “comer perfecto” ni en eliminar la mayor cantidad posible de alimentos. Las necesidades pueden cambiar según el tipo de cáncer, el tratamiento, los efectos secundarios, el peso, el estado nutricional y otras condiciones de salud.
Y hay algo más: que un alimento sea saludable no significa que sea un tratamiento contra el cáncer. Una alimentación variada puede formar parte del cuidado de la salud, pero no reemplaza la cirugía, la radioterapia, la quimioterapia, la inmunoterapia, las terapias dirigidas ni otros tratamientos indicados para cada tipo de cáncer.
Si estás atravesando un tratamiento y querés modificar tu alimentación, especialmente si estás pensando en hacer una dieta restrictiva o comenzar a tomar suplementos, hablalo primero con tu equipo de salud. Algunos suplementos pueden incluso interferir con determinados tratamientos.
No necesitás dejar de comer para “matar de hambre” al cáncer. Necesitás una alimentación adecuada para tu situación, y esa situación puede ser diferente a la de otra persona con cáncer.
