Lactancia y cáncer, un camino que merece acompañamiento y respeto

Durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna, es importante recordar que la lactancia también puede ser un desafío para mujeres que han atravesado o están en tratamiento oncológico.

El cáncer en edad reproductiva y los tratamientos pueden afectar la posibilidad de amamantar o el deseo de hacerlo. Esto genera una serie de emociones complejas: frustración, culpa, miedo y también esperanza.

Para estas madres, la lactancia no es solo un acto biológico, sino un espacio para reconectar con su cuerpo y su rol maternal, muchas veces afectado por la enfermedad.

Por eso, el acompañamiento especializado debe integrar:

  • Información clara sobre cómo el tratamiento impacta la lactancia
  • Apoyo emocional para procesar las emociones asociadas
  • Respeto absoluto por las decisiones personales, sin presiones ni juicios
  • Estrategias para mantener el vínculo afectivo aunque la lactancia no sea posible

En psicooncología y atención perinatal, acompañar estas experiencias es clave para cuidar la salud integral de madres y bebés.

Si estás atravesando esta experiencia, recordá que no estás sola y que tu cuerpo, tu historia y tus decisiones merecen respeto y cuidado.