“La biopsia puede diseminar el cáncer.”
La idea de que al introducir una aguja o tomar una muestra del tumor se pueden desprender células cancerosas y hacer que el cáncer se extienda a otras partes del cuerpo es un temor frecuente. Pero, en general, esto no sucede.
Una biopsia consiste en obtener una pequeña muestra de tejido para analizarla y determinar si existen células cancerosas y, cuando corresponde, conocer características del tumor que pueden ser fundamentales para elegir el tratamiento más adecuado. Como cualquier procedimiento médico, puede tener riesgos.
Existe una posibilidad excepcional de que células tumorales se implanten a lo largo del trayecto de una aguja, un fenómeno conocido como siembra tumoral. Sin embargo, es muy poco frecuente y el riesgo depende del tipo de cáncer, de la localización del tumor y de la técnica utilizada.
En determinados tumores y procedimientos existen consideraciones específicas, por lo que el equipo médico selecciona la técnica más apropiada para cada situación.
Además, si después de una biopsia se detecta que el cáncer está presente en otra zona del cuerpo, eso no significa necesariamente que la biopsia lo haya provocado. Las células cancerosas pueden haberse diseminado antes de que el tumor pudiera ser detectado mediante los estudios disponibles.
Si te indicaron una biopsia y tenés dudas, podés preguntarle a tu equipo qué tipo de biopsia van a realizar, por qué es necesaria, qué información esperan obtener y cuáles son los riesgos específicos en tu caso.
