Cuando se habla de autocuidado, es común pensar en hacer ejercicio, alimentarse de manera saludable o dormir bien.
Pero cuando se está atravesando un tratamiento oncológico, el autocuidado también puede adquirir otros significados.
- Respetar los tiempos del cuerpo cuando aparece el cansancio.
- Pedir ayuda sin sentir que eso es un signo de debilidad.
- Consultar ante un síntoma nuevo en lugar de restarle importancia.
- Cumplir con los controles, seguir las indicaciones del equipo de salud y permitirse descansar cuando el cuerpo lo necesita.
- Cuidar la salud emocional: hablar de lo que preocupa, aceptar que habrá días difíciles y comprender que no es necesario sentirse fuerte todo el tiempo.
El autocuidado es un conjunto de pequeñas decisiones cotidianas que ayudan a transitar el proceso de la mejor manera posible, siempre acompañado por el equipo de salud, la familia y las personas que forman parte de la red de apoyo.
