Hoy, gracias a los avances en oncología, cada vez más personas viven más tiempo después de un diagnóstico de cáncer. Con ello aparecen nuevos desafíos.

Algunos tratamientos oncológicos pueden generar efectos cardiovasculares que requieren prevención, seguimiento y manejo específico.

Además, cáncer y enfermedad cardiovascular comparten múltiples factores de riesgo:

  • Hipertensión arterial
  • Diabetes
  • Tabaquismo
  • Obesidad
  • Sedentarismo

No todas las terapias impactan igual

Cada familia de drogas tiene un perfil particular de toxicidad cardiovascular.

Por eso, antes de iniciar el tratamiento puede ser necesaria una evaluación cardiovascular basal que incluya:

  • Historia cardiovascular
  • Factores de riesgo
  • ECG basal
  • Ecocardiograma
  • FEVI
  • GLS (strain)
  • Troponina / BNP en pacientes seleccionados

El objetivo no es suspender tratamientos eficaces, sino detectar riesgos de manera precoz, intervenir a tiempo y permitir que el tratamiento oncológico pueda realizarse de forma segura.