Uno de los temas médicos que hoy conmueve a la población, no solo en nuestro país, sino en el mundo entero, es lo que se ha dado a llamar: Coronavirus (CoV); que está afectando a un número considerable de personas. Según lo determina la Organización Mundial de la Salud (OMS) se trata de una amplia familia de virus que pueden causar diversas afecciones, desde el resfriado común hasta enfermedades más graves, como ocurre con el coronavirus causante del síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS-CoV) y el que ocasiona el síndrome respiratorio agudo severo (SRAS-CoV). Estas infecciones suelen cursar con fiebre y síntomas respiratorios (tos y disnea o dificultad para respirar). En los casos más graves, pueden causar neumonía, síndrome respiratorio agudo severo, insuficiencia renal e, incluso, la muerte.

Tanto los pacientes oncológicos de reciente diagnóstico, como los que se encuentran bajo tratamiento activo que también cursan con procesos infecciosos de cualquier índole, incluyendo Influenza o gripe A, Dengue, Coronavirus, etc. deben suspender cualquier terapéutica oncológica planificada o activa hasta resolver este cuadro en base a lo que se determine desde el punto de vista infectológico. Los únicos casos en donde se debiera actuar en un paciente con cáncer se dá frente a las distintas urgencias oncológicas como son: neutropenia febril, síndrome de vena cava superior, hipercalcemia, síndrome de compresión medular, taponamiento cardíaco, síndrome de lisis tumoral, hipertensión endocraneana, derrame pericárdico y dolor oncológico no controlado.

Los coronavirus se pueden contagiar de los animales a las personas (transmisión zoonótica). De acuerdo con estudios exhaustivos al respecto, sabemos que el SRAS-CoV se transmitió de la civeta al ser humano y que se ha producido transmisión del MERS-CoV del dromedario al ser humano. Además, se sabe que hay otros coronavirus circulando entre animales, que todavía no han infectado al ser humano.

Las recomendaciones habituales para no propagar la infección son la buena higiene de manos y respiratoria (cubrirse la boca y la nariz al toser y estornudar) y la cocción completa de la carne y los huevos. Asimismo, se debe evitar el contacto estrecho con cualquier persona que presente signos de afección respiratoria, como tos o estornudos.

Para todo aquel paciente oncológico que tenga dudas al respecto se sugiere consultar a su oncólogo de cabecera y, ante cualquier proceso infeccioso sospechoso es necesario la opinión de un médico infectólogo.


Dr. Niewiadomski Dario
Médico Oncólogo
MN 110.535